miércoles, 6 de enero de 2010

En vivo era un animal de escena


Sus shows eran un espectáculo de energía y romanticismo En vivo era un animal de escena El Gitano protagonizó verdaderas maratones en los teatros más importantes del país.

Idolo en todas las épocas: del Sandro flaquito y movedizo de los ‘70 y ‘80 al galán maduro que cerraba sus shows con bata y ritmo lento.

Las presentaciones de Sandro en directo constituían un particular ritual donde lo musical pasaba a un remoto segundo plano para que, en cambio, el protagonismo recayera en esa incendiaria comunión con una platea abrumadoramente ocupada por mujeres.
Uno de los escenarios esenciales para estos encuentros cargados de teatralidad y pasión fue la sala del porteño Gran Rex, donde entre octubre de 1998 y febrero de 1999 ofreció 37 fechas de su espectáculo ¡Gracias!, con el que convocó a más de 117.000 espectadores.
Antes -y en otros hitos calendarios- en el teatro sito en la avenida Corrientes 857, en 1996, encabezó 27 shows y, en 1993 presentó un total de 18 recitales.
Periodistas que asistieron a sus conciertos dieron testimonio de ese fenómeno que incluia el aporte de maestros de ceremonia (como Juan José Camero o Matías Santoianni) y en el que el espectáculo se repartía entre lo que ocurría arriba y abajo del escenario.
Buenos Aires, su amante
“No puedo creer que vuelvo a estar en este escenario. Cuando creí que todo estaba perdido, Dios me dijo: ‘Te quedan dos caminos: te quedás en tu casa, y consecuentemente te venís conmigo, o volvés a ver a tus mujeres’”, confió en uno de los tramos salientes de su actuación en julio de 2001.
Apenas declinó el griterío que él mismo había provocado continuó diciendo: “El Padre me señaló: ‘Tenés un primer amor que es Junín y una primera novia que es Rosario. ¿Y qué pasa con Buenos Aires? -pregunté- y El me contestó: No te hagas el tonto, yo sé que Buenos Aires es tu amante’...”.
La crónica arriesgó “que tal vez la clave del ‘fenómeno Sandro’ pueda explicarse por la inteligente actitud del cantante en separar su vida privada de la profesional. No se prodiga fácilmente en notas con la prensa y tampoco se lo puede ver en fiestas del ambiente ni en restaurantes frecuentados por artistas”.
En otro tramo del escrito se indicó que “Sandro no está al alcance de la mano. Para tenerlo cerca hay que ir al teatro, donde despliega toda su seducción con sólo pequeños gestos o miradas. Sólo así ‘sus mujeres’ pueden dialogar con el ídolo”.
Seducir desde el escenario
“No importa la edad ni el físico -continuó- para seducir desde la escena o para desplegar toda la pasión desde la platea. Mujeres maduras y muchas jóvenes no se dejan intimidar por la balanza, la moda o el calendario para gritar a voz en cuello las más ‘desvergonzadas’ proposiciones.
Porque el show iba todavía más lejos, el texto apuntó que “terminada la función, la calle fue testigo de insólitas expresiones que muchas mujeres dirigían a sus pacientes esposos. ‘Si todos los hombres fueran como él...’, suspiraba una, casi en tono de reproche, mientras otra subrayaba: ‘Cómo no voy a gritar... para las mujeres Sandro es como la cancha para los hombres’”.
Aclamado como un santón
En marzo de 2004 otro periodista cubrió la serie de espectáculos denominados La Profecía con que celebró 40 años de presencia en los escenarios.
“Sandro bromeó sobre el paso de los años y la decadencia física, pero cada uno de los gestos levantó oleadas de alaridos y causó que la mitad del espectáculo hubiera de ser visto de pie, ya que sus admiradoras festejaron cada ocurrencia levantándose de sus asientos”, se describió entonces.
La crónica consignó que “en el final llegó lo esperado: Sandro pareció retomar las energías de sus primeros tiempos e hizo bailar a la totalidad de la sala con Rosa, Rosa y otros de sus grandes éxitos, patotas de espectadoras se abalanzaron hacia el proscenio con sus cámaras fotográficas caseras y el artista tuvo su apoteosis”.
“Nadie quería irse, ni las espectadoras que lo vivaban y aclamaban como a un santón, ni Roberto Sánchez, que declaraba la felicidad que le brindaban noches como ésa: no hay duda de que el hombre tiene su ángel y sabe cómo serles fiel a todas sin serlo con ninguna”, concluyó la cobertura.

Fuente : www.popularonline.com.ar


No hay comentarios.: